Aquí, allí y en todas partes

domingo, 20 de octubre de 2013

Se abre debate.

Se abre debate y suelto una pregunta...

¿Existía el arte en el Antiguo Egipto?

La existencia del arte en el Antiguo Egipto, es muy discutida, muchos afirman que no existía, que los objetos, la decoración mortuoria...era simplemente para un sector muy íntimo.

Buscando más opiniones, os invito a abrir un debate en torno a esta pregunta.


  ¿Qué opináis?

lunes, 14 de octubre de 2013

Primera colaboración con QAH. El uso de la imagen en las catacumbas ¿Qué misterio esconden?

El mundo de las catacumbas esconde mucho más que a aquellos pobres cristianos que de forma clandestina se vieron obligados a ingeniárselas para poder dar el descanso eterno que merecían sus fieles. Por cubiculums, arcosoliums y galerías infinitas, se podía disfrutar de un espectáculo visual con significado diverso según  los ojos que lo viesen. Un lenguaje que empieza en los primeros años de nuestra era y que dará comienzo al periodo denominado como Paleocristiano
Os invito a visitar el artículo "El uso de la imagen en las catacumbas ¿Qué misterio esconden?", donde da comienzo mi colaboración con la página de difusión Qué Aprendemos Hoy.
Un artículo donde encontraréis respuesta al significado de las imágenes, su propósito y el inicio de un arte que ha hecho grande la historia de la Iglesia. 




lunes, 30 de septiembre de 2013

Entrevista a Paula Solla, una restauradora superviviente

Hace cerca de dos años tuve el placer de conocer a Paula Solla en un máster que empezamos y terminamos juntas. Diplomada en Conservación y Restauración, Paula se mantiene a flote desde el 2002 trabajando como restauradora para diferentes empresas de restauración y actualmente como autónoma para diferentes instituciones, Compañera en las aulas y amiga fuera de ellas me ha concedido el placer de permitirme compartir unas palabras acerca de su relación con su profesión y los días que corren.



"Alex: Es manido y sabido los duros tiempos que corren para la cultura y la inversión en ella, solo unos pocos afortunados han conseguido sobrevivir a ello y tú pareces ser una superviviente, ¿Cómo has conseguido mantenerte a flote en este barco?

Paula: La verdad es que no siempre consigo estar a flote. Resulta un poco complicado, hay que realizar labores de comercial para conseguir clientes, ser insistente y sobre todo trabajar lo mejor posible para que el cliente quede contento y te vuelva a llamar o te recomiende para otro trabajo. 


Alex: ¿El mundo del restaurador es tan duro como lo pintan? 

Paula: Realmente es muy agradable trabajar en algo que te gusta y eso hace que puedas llevar mejor las partes negativas que tiene. Pero, por ejemplo, si se trabaja en una pintura mural, un retablo, escultura o cualquier obra in situ eres tú la que te tienes que desplazar al lugar (muchas veces lugares un poco alejados), con un alto grado de humedad y frio en invierno, que se incrementa en las iglesias y sobre todo estando durante horas en posiciones complicadas ya que hay que adaptarse a la forma de la obra y llegar a todas partes. 


Alex: Dime, sé de buena fuente que actualmente te dedicas a la restauración de retablos en la zona de Galicia, pero… ¿has tenido la oportunidad de trasladarte a otras zonas y poder restaurar otro tipo de obras? 

Paula: No he trabajado fuera de Galicia, pero suelo compaginar la restauración de retablos con cuadros y tallas. 


Alex: Cuéntanos un poco sobre los utensilios básicos que usa un restaurador, esos que nunca puede faltar en tú mesilla de noche por así decirlo. 

Paula: Los primeros son los de protección, mascarilla, guantes… después lo imprescindibles son: los bisturís, algodón, jeringuillas, disolventes, consolidantes, adhesivos…. 



Alex: Una vez encuentras la obra y por supuesto el proveedor… ¿En qué te basas para ajustar el presupuesto? 

Paula: Hay que tener en cuenta muchas cosas y yo personalmente me rompo mucho la cabeza intentando ajustar, ya que con el IVA actual los presupuestos se elevan bastante. Hay que tener en cuenta, aparte del salario y dietas, el andamiaje, la carpintería, los materiales… 


Alex: ¿Cuánto tiempo puede durar el proceso de restauración de una obra? 

Paula: Eso depende mucho del número de personal y de la obra. Cada obra es distinta y tiene necesidades diferentes. 

Te puedo decir que el último retablo que he restaurado he tardado 5 meses. 


Alex: Supongo que al tratar con obras de considerable antigüedad y de un interés histórico artístico tendrás que pedir algún tipo de permiso. ¿Cómo es este papeleo? 

Paula: Pues sí, hay que solicitar en primer lugar el permiso del propietario y posteriormente el de Patrimonio. Estos se encargarán de supervisar la obra, que debe ser realizada según el proyecto que has presentado. 


Alex: Bien, ya tienes todos los papeles en orden y la obra frente a ti ¿qué es lo primero qué haces y cómo es el proceso de restauración? 

Paula: Depende de la obra, pero más o menos es siempre igual: tras organizar todo el material y diferentes detalles, me ocupo primero de los tratamientos más urgentes y luego el resto de pasos; sentado de color, limpieza, consolidación…. 


Antes 


Después

Alex: Alguna vez has tenido algún imprevisto con alguna obra, ¿cómo te has enfrentado a él? 

Paula: Casi siempre las obras, al menos en mi caso, tienen imprevistos y casi nunca o nunca para bien. ¿Enfrentarme? Pues realizas la labor que corresponda para subsanar el problema y nada más. 


Alex: Supongo que eso encarece el presupuesto, ¿es muy difícil hacer entender al proveedor qué tiene que pagar un poco más por ella? 

Paula: Yo nunca he variado un presupuesto por esta cuestión, ya que una vez dado el presupuesto tengo que tener en cuenta ciertas posibilidades y considero que no es responsabilidad del promotor. Otra cosa seria si se observase que hay otra opción válida de restauración que se pueda sugerir. 


Alex: Ya tenemos el retablo restaurado ¿y ahora, qué? 

Paula: Pues hay que realizar una memoria del trabajo realizado, con todas las fotografías de los procesos, para que le quede constancia a Patrimonio y al promotor de los trabajos y productos que se han utilizado. 


Alex: Y para finalizar, cuéntanos alguna anécdota que recuerdes que te haya sucedido en el trabajo. 

Paula: La verdad es que no me ha sucedido nada demasiado interesante. 

En un cuadro del siglo XVI al que le eliminé un repinte, apareció el nombre del personaje retratado, es un personaje conocido y muy importante de la época. 

En otro cuadro, vi restos de una inscripción y una firma extraña, resultó ser un cambio de firma por la de otro autor más cotizado en el país en el que se encontraba la obra (hoy en día está más valorado el pintor original). 

Sin embargo, una compañera encontró una carta de amor tras el ojo de cristal de una imagen… 




  

domingo, 15 de septiembre de 2013

Entre tonos de gris




Entre tonos de gris de: Ruta Sepetys
Título original: Between Shades of Gray
Publicación: Marzo 2011

Os recomiendo que cojáis buen asiento y una mantita si veis que refresca, porque si pensáis que este libro podéis leerlo en una cafetería tan ricamente, espero que no os importe que en más de una ocasión la gente de vuestro alrededor os vea emocionaros o soltar juramentos no muy bien vistos por esta sociedad. Una vez hecha la advertencia, ¡allá voy!

Entre tonos de gris es una novela que engancha desde el primer Me, hasta Kaunas y es que cuando te quieres dar cuenta dices – ¡Ah!, pero ¿ya está? 

Un emotivo viaje de 288 páginas, en el que si estamos más que acostumbrado a la lectura sobre el nazismo de Hitler y todas sus atrocidades, entre tonos de gris nos muestra el mismo lado de la balanza pero trasladándonos a Letonia, durante el gobierno de Stalin. Un país que sufrió las desgracias de la dictadura tanto como en Alemania, perdiendo a la tercera parte de su población. Y a pesar de que sus personajes son ficticios, la autora, hace un verdadero trabajo de investigación para ser lo más fiel posible a lo sucedido en aquella espeluznante época. 

Así es como el 14 de junio de 1941, conocemos a Lina, la protagonista, una chica de 15 años apasionada de Munch, como no podría ser de otro modo en esta época, que sueña con ingresar en una prestigiosa escuela de arte.

Lina vive con su familia en una casa acomodada, hasta que cierta noche, se ven obligados a abandonarla en escasos minutos por los agentes del KGB (agencia de inteligencia y principal policía secreta de la Unión Soviética desde el 54 hasta el 91). 

La chica junto con su hermano pequeño de 11 años y su madre, no son conscientes, al subir a aquel camión que los transportará “sabe Dios dónde”, que comienzan un terrorífico viaje que durará más de 10 años. 

Los sueños, la inocencia, se ven truncados al subir al vagón donde los tratan como ganado, la muerte, las enfermedades, la impotencia y la desesperación son algunos de los acompañantes de este largo viaje, en el que conoceremos más profundamente a los personajes. Conocemos la bondad de Elena, la madre, la que siempre ve el lado positivo de las cosas, la que comparte la poca comida que ha conseguido meter en su maleta con el atestado vagón para que nadie pase hambre, ya que tan solo un cubo de agua y “mejunje”, como ellos llaman, es el alimento que les proporcionan diariamente. Conocemos a Jonas, el hermano pequeño, tan inocente y bueno, que se ve obligado a madurar a la fuerza cuando ve como tiran a los niños muertos sin piedad a la vía del tren. Conocemos a personajes secundarios que permanecerán unidos casi hasta el fin de las páginas, como unos se ayudan a los otros, porque si algo no les pueden arrancar esa es la bondad y el cariño, la familiaridad y las ganas de vivir, es lo único que les queda de sus vidas pasadas y a lo que se aferrarán hasta el fin de sus días.

Vemos como Lina echa manos de su arte, para encontrar a su padre que desde que salieron de casa ese 14 de junio no ha vuelto a ver, como lo utiliza también para desahogarse y como sus dibujos serán una de las pruebas más fidedignas y emotivas que muestran el horror de aquella guerra que parece no tener fin. 

Después del viaje en aquel atronador vagón en el dejaron atrás a muchos de sus compañeros, llegan a un campo de trabajo de remolachas en Siberia donde los obligan a trabajar un número de horas inhumanas para ganarse un mendrugo de pan y muchas enfermedades, como la plaga de piojos, el escorbuto o el tifus. 

Si llegamos a este punto pensando que estos hombres no tienen piedad, no les queda nada, porque después de un año trabajando a sol y sombra, a alguno de ellos, entre estos a los protagonistas, los vuelven a trasladar hasta el más frío y oscuro lugar que ocupa la tierra, el círculo polar ártico, donde pasarán el resto de sus días hasta el fin de esta apabullante dictadura. 

Una desgarradora historia que te hará contener las lágrimas en más de una ocasión, la forma de narrar, de describir de la autora, hace que te resulte sorprendentemente fácil trasladarte al lugar de los hechos. Un libro que si bien se ve todas las escalas cromáticas de gris, nunca llega a tornarse negro para los protagonistas, pues la esperanza y el querer vivir, será lo que los mantendrá con vida. Una historia, además, que ha conseguido que corra a por mis libros de historia. 

Pero si bien tengo que poner alguna pega a este libro, es el final, el que me dio la sensación, que fue demasiado rápido, no sé si por la facilidad de la lectura en el que se me pasó volando el tiempo, la historia, o porque realmente me esperaba un final diferente, sí quizás me esperase unas cuantas líneas más con un final un tanto más largo. Pero sin lugar a dudas, es un libro que recomiendo encarecidamente si tenéis como objetivo conocer de una forma más humana, las atrocidades provocadas por una persona que nunca tuvo que haber nacido.

Y si todavía estáis así, así podéis leer el primer capítulo aquí.

Para ampliar horizontes, os ofrezco un documental sobre el Estalinismo que he encontrado y no está nada mal, espero que os interese.

                                          



¡Qué tengáis un muy buen Domingo!




martes, 10 de septiembre de 2013

El arte de la arqueología


Hace no mucho tiempo la Arqueología formaba parte de la historia del Arte, se trataba de una herramienta de estudio de la disciplina artística, de que trata este blog, enfocado en cuestiones estéticas de época antigua, sobre todo del mundo clásico (Grecia, Roma, Egipto). Hoy en día se consideran a Arte y Arqueología, disciplinas independientes pero a la vez complementarias. Visto desde un punto de vista científico, y atendiendo a su objeto de estudio, podemos concluir que ambas se asemejan bastante. Por otro lado, ambas disciplinas estudian y analizan los objetos materiales pero se puede apreciar en este aspecto cuestiones que las diferencian:

La manera de abordar el estudio de esos objetos materiales es diferente en Arqueología con respecto a la Historia del Arte.

La Historia del Arte abarca no sólo objetos materiales, entendidos estos como las artes plásticas como la pintura, la arquitectura o la escultura, sino que también estudia las artes recreativas, musicales o visuales.


Y cómo se relacionan las Artes Plásticas con la Arqueología


Pues principalmente en que las labores de recuperación de este tipo de fuentes materiales se realizan a partir del método arqueológico. Muchos de los objetos arquitectónicos, escultóricos o pinturas aparecen en yacimientos arqueológicos y son estudiados en su contexto. Así, los frescos del gran Palacio de Minos en Knossos, el Partenón de Grecia, la ciudad de Pompeya o incluso la Dama de Elche del yacimiento de L’Alcudia de Elche (donde tuve la suerte de excavar en mi época de estudiante) pueden ser estudiados por profesionales de ambas disciplinas con enfoques diferentes pero complementarios. 

Mientras que Alexandra enfoca su estudio en los aspectos estéticos y técnicos de la obra (no pretendo invadir su terreno profesional. Que me corrija si me equivoco :) ) en mi caso, como arqueólogo me centraría más en el valor documental de la fuente material. ¿Qué me dice? ¿Quién la hizo? ¿Para qué? ¿Qué significado tenía? De todos modos, no estoy afirmando con esto que la Historia del Arte excluya de su objetivo los aspectos psicológicos de la obra, entendidos tales como el significado de la misma o el mensaje que transmite, pero entiendo que el aspecto estético – técnico tiene mayor relevancia en la disciplina.


El Palacio de Knossos, un gran _Ejemplo


Antes he mencionado el Palacio de Knossos. Pues bien, las excavaciones llevadas a cabo por Arthur Evans en Creta a la búsqueda de una “civilización perdida” empujado por los éxitos de su colega Henry Schliemann en Troya y atraído por las fuentes literarias le llevaron a descubrir un palacio con gran cantidad de restos materiales destacando además de las construcciones arquitectónicas, los frescos de las paredes que representan la vida cotidiana y las costumbres de la civilización de ese territorio. 

Esta cultura recibió el nombre de minoica en referencia a la leyenda griega del Minotauro y el Palacio de Minos, pues Evans estaba convencido de que los restos encontrados pertenecían al Palacio del rey Minos. Lo poco que sabemos de esta civilización se ha averiguado por algunas tablillas en lineal B y por la gran cantidad de información que de los frescos se ha podido desprender. Escenas de pesca, mujeres representadas por doquier con vestidos tradicionales, la imagen del salto del toro, etc. La Historia del Arte y la Arqueología se encuentran estrechamente relacionadas en este caso por razones incuestionables. Las fuentes pueden ser estudiadas desde ambos ámbitos.






¿Arqueología Vs historia del Arte?


Podemos afirmar que ambas disciplinas tienen muchos aspectos en común. Sobre todo en cuanto a la cultura material pero también cuentan con notables diferencias que las definen como disciplinas diversas. La principal diferencia está en el método de trabajo. La arqueología tiene un método de recuperación de las fuentes materiales muy características basado sobre todo en el trabajo de campo. Mientras tanto, la Historia del Arte…. Bueno, el método de trabajo de esta disciplina se lo dejo a Alexandra que lo explique pues lo hará mejor que yo.

Sin embargo, pese a ser consideradas dos disciplinas diferentes, ambas son complementarias en sus respectivos objetos de estudio. La Arqueología guarda una estrecha relación con la Historia del Arte y por eso es más que aconsejable que el Arqueólogo cuente con cierto conocimiento de Arte (y viceversa) pues le ayudará en el estudio de las sociedades del pasado como una fuente más de conocimiento.

Artículo de: Adrián Carretón, autor del blog de arqueología arqueoblog 







Sobre el autor: 


Adrián Carretón es licenciado en Historia por la Universidad de Alicante. 

Su actividad profesional a girado en torno a la Arqueología de campo y los museos.

 En la actualidad dirige el blog de Arqueología e Historia Arqueoblog y colabora con otros blogs como Qué Aprendemos Hoy, Vavel Historia o el blog del MARQ


sábado, 10 de agosto de 2013

El templo de Borobudur, un paraíso budísta


Allá en las inmediaciones de la isla de Java, en Indonesia, entre la frondosidad de “el jardín de Java”, se esconde los restos arquitectónicos de una deliciosa civilización nacida hace unos 1200 años, entre los siglos VIII y IX, durante la dinastía Sailendra.

Un lugar con pura esencia budista que fue abandonado hacia el siglo XIV y redescubierto en 1814, convirtiéndose en el templo budista más grande que se conserva en la actualidad.

No se sabe muy bien los motivos que llevaron a la construcción de este complejo religioso, ni tampoco quién lo mandó construir, tampoco se sabe a ciencia cierta en qué momento se elevaron sus cimientos, se estima que entre los años 750 y 800, lo que sí se sabe es que en torno al siglo XIV se vio abandonado, ¿por un cambio en la religión de las alrededores al convertirse al Islam? Tal vez, o tal vez por la hambruna que asoló la ciudad de Java en torno a esa época por una erupción volcánica. Unas cuantas incógnitas rodean a este lugar, que no dejan de hacerlo más interesante y misterioso.


Primera fotografía realizada de Borobudur tras su redescubrimiento

Será Thomas Stamford Raffles, gobernador general inglés tras la I Guerra Mundial, quién interesado por la historia de Java, encomiende a un ingeniero de apellido Cornellius, que investigue sobre un monumento del que hablan los lugareños de las cercanías de Bumisegoro. Larga batalla se le enfrentaba a nuestro amigo por delante, pues por aquel entonces una selva y un montón de capa de cenizas volcánicas, ocultaban parte de nuestro monumento de la visión del hombre, hizo falta otro hombre de nombre Hartmann que sustituye a Cornellius, para que el templo viese la luz, o más bien, para que el hombre fuese partícipe de la magnificencia del templo que yacía dormido desde hacía cientos de años.

Pero se despertó de ese silencio que se creía eterno, nos brindó la oportunidad de conocerlo mejor y como excelentes exploradores nos adentramos en la llanura de Kedu, nos encontramos con tres templos dispuestos en línea recta, que según cuenta la leyenda del lugar, estaban unidos por una muralla hoy desaparecida, pero da igual, sabemos que algún día estuvo ahí y por lo tanto disfrutamos y damos uso a nuestra imaginación... Un complejo donde la protección es ya sentida.



Borobudur, Pawon y Mendut estos son los tres principales protagonista de nuestro viaje.



Hacemos una parada en Borobudur, el hermano mayor y del que más se sabe, dispuesto a 215 metros sobre nivel del mar y a 15 sobre “lago seco” como nos cuenta W.O.J. Nieuwenkamp; es un buen templo budista que se eleva sobre un lago ahora inexistente, tomando forma de flor de loto que se abre sobre las aguas del lago. Tres plataformas circulares en la cima del monumento, representan la flor de loto

¡Afortunado aquel que pudo ser partícipe de tal espléndido regalo para la vista!

Más de 114 metros cuadrados forman este gran templo que se nos presenta, con formas típicamente budistas, el cuadrado y el círculo le otorgan forma. Una estructura que recuerda a la de una figura humana, pues se divide en base, cuerpo y cima, va ascendiendo en forma piramidal hacia el infinito. Imagínense, seis plataformas en forma de cuadrado, crean las bases del edificio, sobre estas cuatro en forma circular, dando un total de nueve niveles que crean una estupa. Si nos elevamos sobre el suelo, vemos como el templo representa simultáneamente la cosmogonía budista y la naturaleza de la mente.

Pero sin embargo, nos damos cuenta, según vamos sabiendo más sobre nuestro templo, que al igual que la evidencia de esa figura humana, también se presenta y tal vez de forma más fehaciente, las tres etapas de preparación mental para alcanzar la meta final según la cosmología budista. Así es como el Kamashatu, la base, muestra el mundo de los deseos, el Rupadhatu, las cinco plataformas cuadradas y por lo tanto el centro, muestra el mundo de las formas y el Arupadhatu, las plataformas circulares y la estupa principal, el mundo sin formas.

Un espectáculo visual y estrictamente ornamental, que se desliza por el templo. Terrazas con pasillos angostos, que llevan hacia la cumbre donde en un baile de formas cilíndricas forman tres plataformas que llevan a la cúpula, remate final y más alto de este templo.








Estamos ante un templo de veneración, pues la tipología así nos lo indica. La técnica de construcción es similar a la de otros templos de Java. A priori, sin espacios visibles interiores como otros templos y con forma de pirámide, se toma en un principio Borobudur como una estupa, como un sepulcro para Buda. Pero sin embargo este templo tenía otro fin, era el hogar de la deidad, poseyendo espacios interiores para la veneración, era en resumidas cuentas, un lugar de peregrinación.

La entrada principal se ubica en la parte este, donde se encuentran los primeros relieves. A la cima se accede mediante escaleras que poseen varias puertas, las cuales están resguardadas por 32 estatuas de leones.

En las laderas de la colina hay escaleras que conectan el monumento con la llanura.

Los visitantes son guiados mediante el sistema de escaleras y corredores que asciende hacia las plataformas superiores. Cada plataforma representa un estado de iluminación, un camino que guía a los peregrinos basado en la cosmología budista. Esculturas budistas, sentado en la posición de flor de loto, nos acompañan en nuestro peregrinar hacia la cumbre, primero como formas monumentales, pero a medida que avanzamos haciéndose de menor tamaño, también nos damos cuenta que según el mudra, la postura de las manos,  nos señala un punto cardinal según el Mahayana, así nunca nos perderemos, el cuerpo y la mente ahora nos guían.

Pasillos del templo
Uno de los Budas que se presenta a lo largo del templo, fíjense en la posición de sus manos.
Si Borobudur en sí ya nos maravilla por su grandeza, nos fascinará también por su pequeña escala. Los relieves encontrados a posteriori en la denominada “base oculta”, revelan narraciones que describen el Kamadhatu real, la ley del Karma, el nacimiento de Buda, Historia del príncipe Siddhārtha y otras personas legendarias, inscripciones cortas que aparentemente describen las instrucciones de los escultores, ilustrando la escena a ser tallada. Relieves que en su narración, se van ajustando al sentido de circulación que ha de realizar el peregrino.


Y Poco a poco fue avanzando en el tiempo. 

Lo que era un templo dormido, actualmente ha tomado el protagonismo y valor que le dio vida en su momento. 

La adoración y el peregrinaje han vuelto a ser el latir de su corazón ahora vivo de nuevo.


Monjes budistas meditando en el templo de Borobudur al rehabilitarse como templo
Imágenes de: Wikipedia, Unesco, el espectador


Namasté

viernes, 14 de junio de 2013

La colina tebana. Lugar donde la magia se esconde entre valles.


Ka
Es manido y sabido, la importancia que para los egipcios tenía el paso al más allá. Se han ganado la fama de obsesos por la muerte, se dice incluso, que vivían más preocupados por esta que por la propia vida en sí. La realidad, difiere un poco de esta hablilla.

Es imposible negar la importancia que para los antiguos egipcios tenía el paso a la otra vida, empezaban a construir sus tumbas desde vivos, para que su morada eterna estuviese preparada para el día final de su vida en el mundo de los vivos, porque sí, los egipcios amaban tanto vivir, que realizaban las gestiones necesarias para que su vida que terminaba en Kemet (Egipto), continuase del mismo modo en el mundo de Ultratumba.

El Panteón donde reposarían era de vital importancia, descansaría y “viviría” para la eternidad, su protección debería estar a la altura de su rango social. Se cuidaban muy bien con hechizos en sus tumbas, terribles maldiciones que vendrían encima de aquellos que tratasen de profanar la morada eterna, pero una ayuda a más no vendría nada mal, la localización en este caso debía estar bien cuidada.

Si en el Predinástico las necrópolis se escondían bajo tierra, evolucionando y ascendiendo en el Imperio Antiguo hasta el infinito, en el Imperio Nuevo evolucionan para volver de nuevo a la más tranquila y silenciosa oscuridad.

En un remoto lugar de la entonces conocida Tebas y la ahora conocida Karnak se esconde un Valle protegido por las leyes naturales y sobrenaturales. Por ello, no es de extrañar que los Reyes del Imperio Nuevo (1550-1017 a.C.) escogiesen “La colina Tebana”.



Colina Tebana

Para empezar la localización semi-oculta de este lugar, era perfecto para mantenerse bien lejos de la mira de los ladrones de tumbas. Formado por acantilados, el gran circo rocoso del que estaba provisto, hacía que la vigilancia fuese más fácil.

Si pensamos desde un punto de vista teológico se consideraba un lugar de topografía sagrada: Una silueta piramidal, rememora la forma de las antiguas tumbas reales, el ascenso al más allá también se encontraba allí.





Meretseger
Se decía además, que era un lugar sagrado porque allí habitaba la diosa Meretseger <La que ama el silencio> (Diosa con cabeza de serpiente, asociada a la Diosa Hathor), que protegía desde su atalaya el eterno descanso de los Reyes, su forma puede adivinarse con mucho esfuerzo entre las arenas del desierto.

Se localizaron los cuernos sagrados de la Diosa de Occidente Hathor, con un disco solar en el centro, extendiéndose su cuerpo en las colinas del sur, hasta llegar a Ta Set Neferu, el actual Valle de las Reinas, donde se creía se encontraba la divina vagina hathórica.



Formando así un recinto sagrado formado por cuatro necrópolis importantes: el Valle de los Reyes, El valle de las Reinas, Deir- el- Bahari y las tumbas de los nobles, principales centros arqueológicos en la actualidad.







Valle de las Reinas





Valle de los Reyes





Un lugar sagrado y mágico para descansar en paz, donde el árido paisaje del desierto ha escondido bajo sus pies, maravillosas tumbas reales durante siglos. 

(Clic en los pies para ver los enlaces)